Descripción
El C-Eye Cross Linking es un sistema para realizar cross-linking corneal (CXL), un tratamiento oftalmológico destinado principalmente a reforzar la córnea y frenar la progresión del queratocono y otras ectasias corneales.
El procedimiento combina la aplicación de riboflavina (vitamina B2) sobre la córnea con radiación ultravioleta A (UV-A). La interacción entre ambos favorece la formación de nuevos enlaces entre las fibras de colágeno, aumentando la rigidez y estabilidad biomecánica de la córnea.
Una de las características diferenciales del sistema C-Eye es que permite realizar la irradiación UV-A con el paciente sentado frente a la lámpara de hendidura, ofreciendo una alternativa a los sistemas convencionales en los que el procedimiento se realiza con el paciente tumbado. Este concepto facilita la integración del cross-linking en la práctica clínica oftalmológica.
Cross-linking para queratocono y ectasias corneales
En pacientes con queratocono y otras ectasias corneales, el objetivo principal del cross-linking es aumentar la resistencia biomecánica de la córnea y detener o ralentizar la progresión de la enfermedad.
PACK-CXL para queratitis infecciosa
El sistema también puede emplearse, mediante protocolos específicos, para realizar PACK-CXL (Photoactivated Chromophore for Keratitis – Corneal Cross-Linking), una aplicación del cross-linking dirigida al tratamiento de determinados casos de queratitis infecciosa.
En PACK-CXL, la riboflavina es fotoactivada mediante luz UV-A, generando especies reactivas capaces de inactivar determinados microorganismos. Paralelamente, el cross-linking aumenta la resistencia del tejido corneal frente a la degradación enzimática.
De esta forma, PACK-CXL puede contribuir a controlar la infección y limitar la destrucción del tejido corneal en casos seleccionados.
El uso de PACK-CXL debe valorarse según el tipo de microorganismo, la profundidad y gravedad de la infección y el protocolo empleado. No sustituye necesariamente al tratamiento antimicrobiano convencional, sino que puede utilizarse como tratamiento complementario cuando esté clínicamente indicado.







